"Había una vez un campesino gordo y feo,
que se había enamorado (como no)
de una princesa joven y hermosa.
Un día, la princesa (vete a saber por qué)
le dio un beso al feo y gordo campesino.
Y mágicamente, éste se transformó
en un esbelto y apuesto príncipe.
(Por lo menos, así lo veía ella)
(Por lo menos, así se sentía él)"
--------
Pequeño cuento para superficiales.
No, no es mío.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Escupes o tragas? Sentimientos, digo.