No me había dado cuenta de lo mucho que te quería, de lo mucho que nos queremos, hasta que no ha llegado este día. Cielo, llevamos medio año (aunque haya parecido una eternidad) esperándonos. Siempre me consideré infantilmente impaciente, de las que cuando saben que tienen algo quieren tenerlo en ese preciso instante, lejos de niña caprichosa siempre ha sido por mis ganas de querer aprovecharlo todo como si después no tuviera tiempo de hacerlo. ¿Sabes? Nunca había creído demasiado en mí para esto. Pensaba que la distancia acabaría conmigo, que ya sabes que cambio de opinión continuamente, y eso en parte me sabía a amargo, porque estoy convencida de que eres la persona más especial y con el corazón más enorme que he conocido nunca, y no quería perderte, al menos no por un venazo mío. Y a la larga, me han dado bastantes, suficientes como para que me hubieses mandado a la mierda, pero después de todo lo que hemos pasado, después de lo eterno que se ha hecho este mes, después de los dolores de corazón (que por cierto, sigues teniéndolo ahí, contigo), después de todo, ahora estoy completamente segura de mí, de ti, de nosotros, y sé que poco más de cien días no son demasiados... no si son por estar contigo. Contigo lo he dejado todo atrás, incluidas las corazas y el frío que ya iba conmigo a todas partes, y, aunque no lo creas, me he propuesto empezar de cero. Quizás no me ha salido todo tan bien como quería (sin el quizás), pero yo sigo intentándolo, siempre intentándolo. Espero que algún día me perdones por todo, por mi parte tengo que darte las gracias por hacerme ser como soy, por ser mi razón por la que no tirar la toalla. Todavía no eres consciente de lo mucho que dependo de ti y creo que yo tampoco. Te quiero tanto, vida... Vida, porque tú eres eso, mi vida. Anda, tú sonríe, (con esa sonrisa que cala hondo y ya me es imposible que no se me revolucionen los latidos cuando aparece) que si sonríes mi sonrisa viene sola.
-Me da miedo pensar que no podríamos
habernos conocido
nunca… Perdón,
es que me ha venido de golpe.
+ Perdón no… nos hubiéramos conocido.
De una manera o de
otra
yo creo que te habría conocido.
-Ah, ¿algo así como el destino?
No sé. No me creo tan importante.
+Algo o alguien te puso en mi camino.
-¿Y cómo es que estás tan seguro?
+Porque si, porque eres mi sueño
y los sueños están para
hacerlos realidad.
-Pues no entiendo como
podías soñar
con alguien como yo, supongo que es porque
estás mal de la cabeza
de verdad.
+Supones bien.
-Estás loco.
+Loco por ti.
-Entonces, supongo que por eso te quiero.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Escupes o tragas? Sentimientos, digo.